lunes, 23 de enero de 2012

Los españoles conviven con miles de sustancias neurotóxicas en sus puestos de trabajo


por Kaos. Estado español
Los trabajadores manipulan todo tipo de sustancias que pueden ser peligrosas para su salud. Pueden provocar dolencias leves y reversibles como cefaleas, pero también definitivas como alzhéimer o parkinson. El número de muertes por "cáncer laboral" multiplica por 15 las de accidente laboral.

Prensa

Los españoles están expuestos en el trabajo a numerosas sustancias químicas muy tóxicas y peligrosas para el sistema neuronal y que pueden provocar, por contacto o por inhalación, dolencias leves y reversibles como cefaleas o confusión, pero también alteraciones neurológicas irreversibles como alzhéimer o parkinson.

Casi un 18% de los trabajadores manipula contaminantes químicos, aunque la presencia de sustancias o combinados potencialmente peligrosos se extiende a prácticamente todos los sectores productivos.

De hecho, la exposición a sustancias químicas peligrosas causa cada año en España más muertes que los accidentes de trabajo, razón por la que desde diferentes estamentos se ha incidido en laimportancia de prevenir los riesgos para aumentar la competitividad y productividad empresarial y para reducir el coste de los accidentes y de las enfermedades.

"Estamos absolutamente rodeados de un riesgo que conviene conocer", ha señalado el neurólogo Mariano Montori, responsable del Grupo de Estudio de Neurología del Trabajo de la Sociedad Española de Neurología, y se referido a los estudios ya publicados en Europa según los cuales el número de muertes por "cáncer laboral" es quince veces superior al de fallecidos por accidentes laborales.

Más de 100.000 sustancias neurotóxicas

Según datos de la Sociedad Española de Neurología, los europeos manipulan en el ámbito laboral 100.000 sustancias potencialmente neurotóxicas (las combinaciones serían infinitas), pero solo un millar están convenientemente estudiadas.

Para tratar de controlar todas las sustancias químicas que se utilizan en Europa, la UE se dotó del reglamento Reach (Registro, Evaluación y Autorización de Químicos) para mejorar la información existente sobre cada producto que se comercializa y elevar los niveles de seguridad para proteger la salud humana y el medio ambiente.

El reglamento establece un calendario de obligado cumplimiento para todos los productos, que comenzó en 2010 y que no concluirá hasta el año 2018.

Hasta la fecha, la gigantesca base de datos que se está generando en cumplimiento de esa reglamentación contieneinformación referida a más de 28.000 sustancias o componentes químicos que se comercializan en la UE.

El registro incluye incluso un índice de "sustancias altamente preocupantes", en el que se incluyen todos aquellos productos que a juicio de la Agencia Química Europea no deberían en ningún caso ser utilizados sin autorización, debido a sus potenciales riesgos cancerígenos o mutagénicos.

Así, Mariano Montori ha advertido de la importancia de conocer estas sustancias, de estudiarlas y de conocer sus peligros potenciales para prevenir riesgos y enfermedades, y se ha mostrado convencido de que Reach "va a poner un poco de orden en todo esto", al obligar a las empresas a analizar los productos químicos que usan y a evaluar sus potenciales riesgos, y entre ellos los neurotóxicos.

Pero a su juicio, el principal riesgo de este registro europeo es que se acabe convirtiendo en un simple automatismo, y que las empresas se limiten a comunicar lo que fabrican o las sustancias con las que trabajan, pero sin llegar a identificar y evaluar en profundidad los riesgos.

La pregunta entonces es: ¿estamos en estos momentos en condiciones de conocer todo el riesgo?, y Montori responde: "No existe ninguna institución capaz de conocerlos y documentarlos todos. Es un trabajo ingente".

Los datos de la Sociedad Española de Neurología apuntan que en España la exposición a contaminantes químicos se debe a la utilización directa de productos químicos en el puesto de trabajo, y sus cálculos cifran en un 17,6% el porcentaje de trabajadores que manipulan contaminantes químicos.

Aún es mayor (un 22%) el porcentaje de europeos que inhalan humos y vapores durante el menos una cuarta parte de su vida laboral, y los médicos han advertido de que la inhalación en los ámbitos laborales es precisamente la vía de absorción de sustancias neurotóxicas más frecuente.

Las exposiciones de corta duración o a dosis bajas pueden causar efectos reversibles, como cefaleas o mareos, pero cuando se trata de exposiciones prolongadas en el tiempo a sustancias potencialmente neurotóxicas se pueden llegar a producir alteraciones neurológicas o morfológicas irreversibles.

La química no tiene la culpa, según los expertos

Los neurólogos han advertido de que los síntomas que se producen en el sistema nervioso periférico, como los hormigueos, calambres, las náuseas o las dificultades para respirar, son muy conocidos, pero no lo son los síntomas y las repercusiones que pueden llegar a tener en el sistema nervioso central.

Pero los médicos adscritos al grupo de estudio de Neurología en el Trabajo de la SEN han recopilado ya muchos estudios realizados y han llegado a algunas conclusiones: que laexposición a pesticidas está asociada a un mayor riesgo de padecer párkinson o alzhéimer, que los disolventes pueden ocasionar síntomas neuropsiquiátricos o daños cerebrales, o que la exposición a metales interviene en la formación de placas seniles.

Mariano Montori ha subrayado la importancia de conocer si detrás de enfermedades o dolencias como el párkinson, el alzhéimer, un cuadro de confusión o un deterioro cognitivo se pueden esconder sustancias tóxicas presentes en el ámbito laboral o doméstico, para aplicar el tratamiento más adecuado, para "salvaguardar" al trabajador del sitio que está "contaminado" y prevenir que otros empleados sufran la misma neurotoxicidad.

Lo cierto es que las sustancias de esas características están presentes en todas partes (en lastapicerías de los coches, en la ropa, en los colorantes, en los alimentos, insecticidas o pesticidas). "Estamos expuestos a múltiples sustancias, a dosis pequeñas y de una forma continuada", ha observado el neurólogo, y ha insistido en una cosa: no criminalizar a la química.

La propia Agencia Europea de Productos Químicos advierte de que la vida no existiría sin los productos químicos y que algunos de los más peligrosos (el arsénico o la belladona) son de origen natural, pero también reconoce que su nombre evoca peligros en potencia y que su presencia está habitualmente asociada a señales de peligro, a calaveras y a tibias cruzadas.

viernes, 25 de noviembre de 2011

El copago sanitario atenta gravemente contra la salud


Ángeles Maestro
Rebelión
Pocas veces ha llegado tan alto el grado de alienación del discurso electoral. Sólo comparable con el nivel de descrédito generalizado del mismo. El centro del debate político ha sido la salida de la crisis, cuando todo el mundo sabe que después del túnel solo se vislumbra otro aún más negro. Los candidatos han hablado de que la protección social es intocable cuando acaban de pactar una reforma constitucional que establece la prioridad absoluta del pago de la deuda, de sus intereses y el cumplimiento a rajatabla de los objetivos de déficit público. En roman paladino, la traducción práctica de esa reforma es blindar drásticos recortes del gasto público que, como bien sabemos, no se aplicarán a la financiación pública de bancos o cajas de ahorros, ni a la financiación de la iglesia católica, ni a la de la enseñanza privada –directa o por la vía de la desgravación– ni a los gastos en armamento, etc. Gobierno y oposición están atados a una lógica que, como se está demostrando, nos lleva directamente al precipicio. Han eliminado la única opción alternativa: no pagar la deuda para priorizar el gasto social y reestructurar el sector productivo. Para confirmar la verdad que las paredes gritan: “Otro capitalismo es imposible”, el presidente de la Generalitat de Cataluña no ha tardado ni 48 horas en anunciar nuevas medidas de ahorro, incluido el más emblemático de todos: el copago sanitario y/o farmacéutico. Todos lo negaron públicamente durante la campaña, nadie lo llevaba en el programa y todos han callado cuando Artur Mas ha hablado. Las encuestan hablan claramente de un rechazo mayoritario a la introducción de cualquier tipo de tasa por el uso de los servicios sanitarios o farmacéuticos, pero ahora, con los votos ya amasados, ha llegado el momento de introducirlo y no sólo para el pueblo catalán. La introducción de cualquier tipo de tasa sanitaria o la modificación en la aportación del paciente, activo o pensionista, en los medicamentos tiene necesariamente que ser establecida por una norma de ámbito estatal. En el caso del pago de los medicamentos sería preciso reformar la Ley 29/2006 de garantía y uso racional de los medicamentos y en el caso de la tasa para acudir a consultas, urgencias, medios diagnósticos, etc, sería necesario modificar el Real Decreto 1030/2006 que regula el contenido de la Cartera de Servicios Básicos y Comunes para todo el Estado. Cuando se publicó un informe interno de la Consejería de Sanidad de diciembre de 2010 en que se analizaban las “prestaciones prescindibles o de acceso restringido” y se calculaba el ahorro producido por su eliminación o exigencia de copago, se hacía referencia al Real Decreto citado. La conclusión lógica 1 fue que tal Informe era uno de los 17 encargados por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud a las CC.AA. al tiempo que ministros y altos cargos negaban enfáticamente la introducción de cualquier tipo de tasa. La falacia de “desincentivar el abuso”El copago, como bien sabemos es repago, ahora más que nunca. El impuesto sobre las rentas de la población asalariada, detraído directamente de la nómina, supone ya el 85% de lo recaudado por el IRPF, el fraude fiscal –del capital– llega al 25% del PIB y, en medio de la crisis, la parte de la renta nacional que se llevan los beneficios empresariales ha crecido dos puntos pasan do del 44,7 al 46,5%. Todo ello sin entrar a analizar un sistema fiscal en el que tributa más el dinero ganado trabajando que las rentas del capital, el escándalo de las SICAV, la continua reducción o eliminación de impuestos como patrimonio, sucesiones, la desgravación por el uso de la sanidad y la enseñanza privada, etc. El pago de una cantidad por el uso de una prestación sanitaria supone gravar a la persona precisamente en el momento de máxima vulnerabilidad –cuando está enfermo– y cuando además aumentan los gastos de todo tipo y disminuyen los recursos como ocurre con la baja laboral.El argumento, sistemáticamente utilizado por todos los defensores del copago “desincentivar el abuso” es una falacia. Sin negar que existan casos de uso injustificado de consultas, que deben resolverse de forma individualizada, los datos 2 relativos a las consultas médicas en atención primaria indican con claridad que si se excluyen las consultas de carácter administrativo y las que pueden ser atendidas por otros profesionales –como se hace en otros países– la frecuencia está por debajo de la media de la UE. Por otro lado no hay que olvidar que es el médico y no el paciente el que prescribe ir al especialista, realizar determinadas pruebas diagnósticas o administrar determinado tipo de medicamentos. El copago al servicio de la privatización Dependiendo de la cuantía de la tasa la discriminación económica puede ser mayor o menor. La experiencia de introducir tickets moderadores muy bajos (menos de 2 euros) ya se ha realizado en otros en otros países, como Canadá y ha tenido efectos demoledores: se reduce drásticamente el uso de servicio sanitarios o medicamentos para el 20% más pobre de la población, para quien esa cantidad es relativamente importante, independientemente de la gravedad de su padecimiento. En el caso de tasas sanitarias como las que se introdujeron el pasado mes de julio en Italia (10 euros porconsulta de atención primaria, 25 euros por consulta especialista, 25 euros por atención en urgencias sin ingreso, etc.) los efectos, aún no cuantificados, serán demoledores para amplias capas de la población con menos recursos. Así está sucediendo en Portugal donde también se están cobrando 10 euros para acceder a la consulta de atención primaria. Médicos procedentes del Estado español que trabajan en el Alentejo refieren que están viendo cánceres con un nivel de desarrollo aquí desconocido como resultado de que la población más pobre prescinde de programas preventivos y retrasa la consulta. Además de las graves y prioritaria consecuencias del copago para la salud, el impacto sobre el gasto sanitario es justo el contrario: el coste de los tratamientos aumenta. En Grecia los drásticos recortes en sanidad (despidos, cierres de servicios, etc) han disminuido las consultas de medicina general y especializada, pero se han incrementado entre 2009 y 2010 en un 24% los ingresos hospitalarios. Si la reducción del gasto no se produce, sino todo lo contrario –habida cuenta además de los costes administrativos generados por la recaudación-, y ellos lo saben, ¿cuál es la finalidad que persiguen? Si tenemos en cuenta que en sanidad el 15% de la población (personas mayores, enfermos crónicos y pobres en general) consume el 80% del gasto sanitario, dificultar el acceso a las prestaciones sanitarias o farmacéuticas a ese sector social, asegura el negocio privado en sanidad. Todo el mundo sabe que ante una patología compleja o costosa está asegurada la derivación a los hospitales públicos desde la sanidad privada. Si a ello añadimos que el capital está trabajando con datos de desempleo en el Estado español del 30% sine die, se está configurando una situación bien diferente de la del pleno empleo que aconsejó sistemas sanitarios públicos, gratuitos, de calidad y universales para restaurar rápidamente la fuerza de trabajo. El futuro que nos diseñan es el de una sanidad tipo beneficencia para la población con menos recursos, como en EE.UU., y una asistencia sanitaria de calidad para quienes puedan pagarla. El copago encaja las piezas del puzzle: pobres, personas mayores y enfermos crónicos consumirán menos servicios sanitarios y medicamentos, independientemente de la trascendencia del medicamento o la gravedad de la enfermedad. Hay soluciones, exactamente en sentido contrario El sistema sanitario público tiene problemas serios de calidad y de despilfarro que las privatizaciones y los recortes agravan. Tanto el gasto farmacéutico injustificado como la sobrecarga de las urgencias tiene razones múltiples, bien conocidas, entre las que destaca el déficit de personal sanitario, la consiguiente masificación de las consultas de atención primaria, sobre las que también recaen demandas socio-sanitarias, de salud mental y las consecuencias de la práctica inexistencia de la medicina preventiva, que a falta de otros recursos se “resuelven” con recetas. A todo ello hay que añadir la "parasitación" de la sanidad pública por parte de la privada, además del encarecimiento y la incompetencia manifiesta de la gestión privada de la sanidad pública en la resolución de enfermedades graves. Las medidas deberían ir dirigidas al aumento y racionalización de los recursos sanitarios públicos, sobre todo los preventivos y de atención primaria, además de medidas integrales de política del medicamento: fabricación pública de medicamentos esenciales, eliminación del registro de medicamentos inútiles o injustificadamente caros, distribución de medicamentos en la cantidad requerida en los centros de salud, etc. Todo ello redundaría a medio plazo en una reducción del gasto y en lo que es más importante: la mejora en la calidad de la atención. Si no se abordan este tipo de medidas es porque la estrategia privatizadora está bien arraigada y el beneficio privado es incompatible con la universalidad y la calidad de la asistencia sanitaria pública. Por el contrario, la valoración desde principios irrenunciables de equidad, salud y servicio público sólo puede ser la siguiente:
- No se puede aceptar ningún tipo de pago para el acceso a servicios sanitarios, ni ningún aumento en la aportación del paciente a los medicamentos, ni de activos, ni de pensionistas, que sólo contribuiría a empeorar la accesibilidad económica, ya muy deteriorada por la caída en picado de las condiciones de vida de la población.
- El servicio sanitario público debe ser gratuito en el momento de uso. Son los impuestos directos, los que gravan la riqueza, los que deben establecer diferencias en las aportaciones a las finanzas públicas.
- El copago que pretenden justificar desde objetivos recaudatorios o de racionalización en el uso de las prestaciones sanitarias , obedece al objetivo real de favorecer la privatización (si hay que pagar por ir al médico, ¿por qué no pagar una póliza en la sanidad privada?) y quitarse de en medio a los mayores obstáculos al negocio privado en sanidad: enfermos crónicos, personas mayores y pobres en general. No es ninguna exageración decir que el copago sanitario o farmacéutico pone en riesgo la vida de muchas personas. Este es un asunto altamente sensible que puede movilizar a muchas personas. Más temprano que tarde hay que ponerse manos a la obra. Si privatizar empresas es un robo, privatizar servicios públicos como la sanidad es un crimen

3.Notas:
1 Un análisis pormenorizado del Informe citado puede encontrarse en Maestro, A. (2011) “Datos concretos del copago sanitario” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=122105
2 Consultar http://blogs.publico.es/dominiopublico/1759/el-copago-sanitario/
3 http://www.redroja.net/index.php/documentos/campanas/501-privatizar-es-un-crimen
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
rCR

jueves, 13 de octubre de 2011

Relacionan las toxinas ambientales con el endurecimiento de las arterias


Según un estudio, ciertos contaminantes, incluso si están prohibidos, pueden perdurar y dañar los vasos cardiacos .
MARTES, 11 de octubre (HealthDay News) -- Los contaminantes ambientales como las dioxinas, los PCB y los pesticidas se asocian con el endurecimiento de las arterias (arterioesclerosis), según un estudio reciente.
La arterioesclerosis es la principal causa subyacente de enfermedades cardiovasculares, que son la causa más común de muerte en los países industrializados, apuntaron investigadores de la Universidad de Uppsala en Suecia.
Midieron los niveles de toxinas ambientales orgánicas persistentes (de larga duración y difíciles de degradar) en la sangre de unos mil suecos, y también usaron ultrasonido para evaluar la arterioesclerosis en las arterias del cuello de los participantes.
Los investigadores dijeron que hallaron una conexión clara entre niveles crecientes de toxinas orgánicas ambientales y la arterioesclerosis, incluso tras tomar en cuenta otras conductas de riesgo.
El estudio aparece en línea el 11 de octubre como adelanto de la edición impresa de la revista Environmental Health Perspectives.
"Estos hallazgos indican que los tóxicos ambientales orgánicos de larga duración podrían tener que ver con la incidencia de la arterioesclerosis, y por tanto llevar a futuras muertes por enfermedades cardiovasculares", apuntó en un comunicado de prensa de la universidad Lars Lind, profesor del departamento de ciencias médicas.
"En Suecia y en muchos países del mundo, muchas de esas sustancias están ahora prohibidas, pero dado que duran tanto tiempo siguen en el ambiente. Ingerimos esos tóxicos ambientales en la comida, y dado que se almacenan en el organismo, los niveles aumentan mientras envejecemos", apuntó en el comunicado de prensa Monica Lind, profesora asociada de medicina ambiental.Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: Uppsala University, news release, Oct. 6, 2011
HealthDay
(c) Derechos de autor 2011, HealthDay

martes, 11 de octubre de 2011

SALUD MENTAL

La demanda de antidepresivos aumenta un 30% en cinco años

EFE 10/10/2011
La presidenta de la Sociedad Aragonesa y Riojana de Psiquiatría, Isabel Irogoyen, ha señalado hoy que la demanda de antidepresivos ha aumentado un 30 por ciento en cinco años, aunque en la mitad de los casos el paciente no cumple los requisitos y sólo busca una "respuesta inmediata" a su malestar. Así lo ha indicado Irogoyen en una conferencia de prensa en Zaragoza con motivo de la celebración, hoy, del Día de la Salud Mental, en la que además se ha leído un manifiesto elaborado por la asociación con el que se pretende concienciar a todos de que con "gestos cotidianos" es posible incrementar la salud mental de cualquier persona. Aunque no ha dado datos concretos de la Comunidad aragonesa, sí ha facilitado algunas cifras que invitan al ciudadano a reflexionar sobre la importancia de prestar una mayor atención a las enfermedades mentales, que "siguen siendo vistas y consideradas con prejuicios y rechazo".
Así, 120 millones de personas en el mundo sufren depresión, 25 millones esquizofrenia y 90 millones abusan de sustancias como el alcohol y las drogas, mientras que el número de suicidios se ha incrementado un 60 por ciento, hasta llegar al millón, sobre todo entre jóvenes con edades comprendidas entre 12 y 30 años. En esta franja de edad, el suicidio es la segunda causa de muerte, ha dicho Irogoyen, quien ha considerado que ese aumento se ha producido sobre todo en países desarrollados y muy rígidos -como Japón, donde las cifras son "alarmantes"-, quizá por "la falta de tolerancia al sufrimiento". También ha relacionado este hecho con el aumento de consumo de cannabis entre los jóvenes, que provoca cuadros psicóticos, alucinaciones o ideas delirantes y "a veces se quedan de manera perpetua", así como "síndrome amotivacional", que se traduce en "apatía extrema" y "falta de motivación" y tiene "difícil tratamiento".
Y es que los adolescentes, los niños y las personas mayores son grupos especialmente vulnerables a las enfermedades mentales, por lo que se debe insistir en su detección, ha dicho Irogoyen, quien ha comentado que el consumo de antidepresivos ha aumentado un 30 por ciento en cinco años.A su juicio, en la mitad de los casos el paciente no cumple los requisitos para ser diagnosticados como depresivos y sólo buscan una "respuesta inmediata" a su malestar, por lo que es necesario un cambio en el modelo sanitario que deben comenzar los propios profesionales. Otra de las cuestiones a las que se ha referido la psiquiatra -y que también se incluye en el manifiesto- ha sido la revolución tecnológica que ha habido en España y que ha favorecido el acceso a herramientas altamente tecnificadas, cuya utilización incontrolada e indiscriminada puede ser un peligro para la salud psíquica, especialmente en edades tempranas. Ante esta situación, la Sociedad Aragonesa y Riojana de Psiquiatría ha pedido una "mayor sensibilidad" al Gobierno autonómico con la salud mental, sobre todo teniendo en cuenta que
Aragón está en "inferioridad de condiciones" respecto a otras comunidades y otros países, tanto en ratios de psiquiatra como en unidades asistenciales. Irogoyen ha reconocido que a día de hoy, como consecuencia de la crisis económica, no se han notado grandes recortes en la parte sanitaria, pero ha remarcado que quedan muchas cosas por hacer. Por ejemplo, no hay una unidad de hospitalización psiquiátrica infantojuvenil en todo Aragón y los niños ingresan con los adultos; debería haber seis hospitales de día y sólo hay dos, y los equipos de salud mental continúan teniendo mucha carencia de medios. "La situación que anticipamos no es buena", ha dicho Irogoyen, al tiempo que ha afirmado que el plan de salud mental 2002-2010, aprobado en las Cortes de Aragón por todos los grupos, "no se ha cumplido".

martes, 27 de septiembre de 2011

Nueve de cada diez españoles respira aire contaminado

EFE. MADRID 27/09/2011 a las 16:22
Un reciente informe de la organización Ecologistas en Acción señala que el 87% de la población española respira aire contaminado aunque precisa con los límites europeos se descendería al 37%. Vista del cielo contaminado de Madrid..EFE
El 87% de la población española respira un aire que supera los índices recomendados por la Organización Mundial de la Salud, según el informe "La Calidad del Aire en el Estado Español durante 2010" de Ecologistas en Acción. La ONG precisa que si se toman en cuenta los límites de contaminación que marca la legislación europea, menos exigente (Directiva 2008/50/CE), el porcentaje de población afectada descendería al 37%. Es decir, más de 17 millones de personas que respiran "aire malsano e ilegal", ha subrayado el representante de Ecologistas en Acción Paco Segura al presentar el documento elaborado con los datos que les proporcionan las CCAA. A pesar de la gravedad de la evaluación, ha indicado, "continúa la tendencia de ligera mejoría iniciada desde el 2008, sobre todo por el efecto de la crisis económica". Entre las causas de esta situación destacan: la reducción de la movilidad originada por la crisis (el consumo de combustibles de automoción volvió a bajar en 2010, esta vez un 2,1%), la disminución del consumo eléctrico y el incremento de las energías renovables, lo que conllevó un menor funcionamiento de las centrales térmicas (35% menos las de carbón, por ejemplo). Completan esta lista la continuación de una meteorología inestable que favorece la dispersión de contaminantes (la última sequía concluyó en 2006) y, por último, la evolución del parque automovilístico hacia vehículos más pequeños y eficientes y, por tanto, menos contaminantes. Según Segura, 20.000 personas fallecen cada año de forma prematura en España debido a la contaminación. Los contaminantes que más problemas de salud originan son las partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), el ozono troposférico (O3) y el dióxido de nitrógeno (NO2). Para la valoración del porcentaje de población española que respira aire contaminado se han tenido en cuenta todos estos contaminantes junto al dióxido de azufre (SO2). Para Ecologistas en Acción, la contaminación del aire es un asunto "muy grave" y a pesar de ello, las Administraciones no están tomando las medidas necesarias para solucionarlo. Por ello han recordado que la Comisión Europea inició, en enero de 2009, un procedimiento de infracción contra España por el incumplimiento de la normativa sobre calidad del aire "que está a punto de llevarnos al Tribunal de Justicia Europeo". Además, y según la ONG, la información al ciudadano no es "ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema". Sobre las repercusiones económicas, el informe asegura que los coste derivados de la contaminación atmosférica representan entre un 1,7% y un 4,7% del PIB español. Los distintos factores, criterios y situación de las estaciones de medición de la contaminación, impiden, según Ecologistas en Acción, elaborar un cuadro comparativo de contaminación por CCAA, aunque señalan a Madrid y Barcelona como las dos ciudades más contaminadas de España, debido al tráfico

lunes, 5 de septiembre de 2011

El alto coste laboral del insomnio


Este trastorno quita ocho días de productividad al año a cada trabajador
No provoca absentismo, pero baja la concentración y el rendimiento


Angel Díaz .El Mundo Madrid
Actualizado jueves 01/09/2011 08:02 horas
El insomnio es un problema que aqueja a uno de cada cinco españoles, a menudo como síntoma de algún otro trastorno latente, aunque en muchos casos no recibe un diagnóstico y tratamiento adecuados. Pero tratar de coexistir con la falta de descanso no sólo debilita la calidad de vida, sino que supone una merma de la productividad laboral que, arrastrada al cabo del año, provoca importantes pérdidas económicas.
En concreto, un estudio dirigido desde la Escuela Médica de Harvard (EEUU) ha estimado que cada trabajador estadounidense cuesta a su empleador, como media, 2.280 dólares (unos 1.580 euros) anuales por su culpa, una vez descontados otros factores que pueden reducir la capacidad de trabajo. La cifra proviene de la estimación del tiempo que se malgasta por no estar bien descansado, el cual suma, al cabo del año, una media 7,8 días perdidos por trabajador.
Los datos económicos no son aplicables a España, donde los salarios son más bajos, pero el problema médico y laboral es equivalente. "El insomnio está muy extendido y cada vez es más frecuente en la juventud", indica Odile Romero, responsable de la Unidad del Sueño del Hospital Vall d'Hebron en Barcelona. Esta experta se muestra de acuerdo en que la falta de descanso "nos está costando mucho dinero, y no sólo por lo que cuesta el tratamiento".
El doctor Ronald Kessler, autor principal del trabajo desde la citada institución, y sus colegas consideran que, en total, EEUU pierde 63.200 millones de euros a causa del insomnio de los trabajadores, un 23,2% de los cuales padece insomnio. La cifra, al igual que ocurre en otros países, es más alta en mujeres (27,1%) que en hombres (19,7%).
El estudio, publicado en la revista 'Sleep', ha utilizado datos de más de 10.000 adultos estadounidenses, recogidos entre el otroño de 2008 y el verano de 2009. Los participantes respondieron directamente a preguntas sobre su higiene del sueño y su capacidad de rendir en el trabajo. Los autores del trabajo consideran que sus conclusiones son más exactas que las de aquellas investigaciones basadas en datos sobre el consumo de fármacos, ya que muchos insomnes no reciben tratamiento alguno.
"Nos quedamos sorprendidos con el enorme impacto que tiene el insomnio en la vida de una persona corriente", comenta Kessler, quien cree que el problema no recibe la atención que merece porque no está considerado una enfermedad -sino más bien un síntoma- y no causa directamente bajas laborales. "Acuden a sus trabajos, pero rinden menos porque están cansados. En una economía basada en la información, es difícil encontrar una afección que tenga un mayor efecto sobre la productividad", añade.
La doctora Romero, por su parte, explica que las causasdel insomnio pueden ser múltiples, por lo que el tratamiento ha de atajar diversos factores y a menudo es complicado. Además, la falta de sueño puede llevar a la depresión y provocar una baja laboral, lo que aumentaría el impacto económico del problema. El insomnio se diagnostica cuando el paciente tarda más de 30 minutos en dormirse, lo hace durante menos de seis horas y media y se despierta más de tres veces durante la noche.
"Lo primero que hay que hacer es educar en una buena higiene del sueño", recomienda Romero, quien recuerda que, debido a la crisis, está aumentando el número de pacientes con insomnio, a menudo después de perder su empleo. "Una vez que aparece el problema, es necesario hacer un diagnóstico y poner un tratamiento", zanja esta experta.Angel Díaz Madrid
Actualizado jueves 01/09/2011 08:02 horas
El insomnio es un problema que aqueja a uno de cada cinco españoles, a menudo como síntoma de algún otro trastorno latente, aunque en muchos casos no recibe un diagnóstico y tratamiento adecuados. Pero tratar de coexistir con la falta de descanso no sólo debilita la calidad de vida, sino que supone una merma de la productividad laboral que, arrastrada al cabo del año, provoca importantes pérdidas económicas.
En concreto, un estudio dirigido desde la Escuela Médica de Harvard (EEUU) ha estimado que cada trabajador estadounidense cuesta a su empleador, como media, 2.280 dólares (unos 1.580 euros) anuales por su culpa, una vez descontados otros factores que pueden reducir la capacidad de trabajo. La cifra proviene de la estimación del tiempo que se malgasta por no estar bien descansado, el cual suma, al cabo del año, una media 7,8 días perdidos por trabajador.
Los datos económicos no son aplicables a España, donde los salarios son más bajos, pero el problema médico y laboral es equivalente. "El insomnio está muy extendido y cada vez es más frecuente en la juventud", indica Odile Romero, responsable de la Unidad del Sueño del Hospital Vall d'Hebron en Barcelona. Esta experta se muestra de acuerdo en que la falta de descanso "nos está costando mucho dinero, y no sólo por lo que cuesta el tratamiento".
El doctor Ronald Kessler, autor principal del trabajo desde la citada institución, y sus colegas consideran que, en total, EEUU pierde 63.200 millones de euros a causa del insomnio de los trabajadores, un 23,2% de los cuales padece insomnio. La cifra, al igual que ocurre en otros países, es más alta en mujeres (27,1%) que en hombres (19,7%).
El estudio, publicado en la revista 'Sleep', ha utilizado datos de más de 10.000 adultos estadounidenses, recogidos entre el otroño de 2008 y el verano de 2009. Los participantes respondieron directamente a preguntas sobre su higiene del sueño y su capacidad de rendir en el trabajo. Los autores del trabajo consideran que sus conclusiones son más exactas que las de aquellas investigaciones basadas en datos sobre el consumo de fármacos, ya que muchos insomnes no reciben tratamiento alguno.
"Nos quedamos sorprendidos con el enorme impacto que tiene el insomnio en la vida de una persona corriente", comenta Kessler, quien cree que el problema no recibe la atención que merece porque no está considerado una enfermedad -sino más bien un síntoma- y no causa directamente bajas laborales. "Acuden a sus trabajos, pero rinden menos porque están cansados. En una economía basada en la información, es difícil encontrar una afección que tenga un mayor efecto sobre la productividad", añade.
La doctora Romero, por su parte, explica que las causasdel insomnio pueden ser múltiples, por lo que el tratamiento ha de atajar diversos factores y a menudo es complicado. Además, la falta de sueño puede llevar a la depresión y provocar una baja laboral, lo que aumentaría el impacto económico del problema. El insomnio se diagnostica cuando el paciente tarda más de 30 minutos en dormirse, lo hace durante menos de seis horas y media y se despierta más de tres veces durante la noche.
"Lo primero que hay que hacer es educar en una buena higiene del sueño", recomienda Romero, quien recuerda que, debido a la crisis, está aumentando el número de pacientes con insomnio, a menudo después de perder su empleo. "Una vez que aparece el problema, es necesario hacer un diagnóstico y poner un tratamiento", zanja esta experta.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Disfruta de la cama... sólo lo necesario


Dormir nueve o más horas puede aumentar el riesgo cardiovascular
Los desórdenes del sueño alteran la acción de las hormonas
Silvia R. Taberné Madrid
Actualizado martes 02/08/2011 08:20 horas
"Si pudiera, me pasaría 22 horas al día durmiendo y las dos restantes produciendo", decía un exagerado Luis Buñuel seguramente al comprobar cómo sus sueños surrealistas eran un excelente reclamo en el cine. Pero ni las 22 horas con las que soñaba el cineasta... ni siquiera nueve. Y es que dormir más de la cuenta aumenta el riesgo de sufrir un problema cardiovascular.
Así lo asegura un estudio realizado por la Escuela de Medicina de la Universidad West Virginia tras analizar las encuestas de más de 30.000 pacientes estadounidenses escogidos aleatoriamente para ver qué relación tienen los hábitos de descanso con la salud cardiovascular. Y si ya se sabía que dormir cinco o menos horas no era bueno para el rendimiento y sí muy perjudicial para la salud, este estudio también demuestra que el no despegarnos de las sábanas es igualmente perjudicial.
"Mientras que dormir cinco horas o menos presenta un riesgo dos veces mayor de desarrollar problemas cardiovasculares en comparación con los que duermen las horas recomendadas -alrededor de las siete-, también se observa que dormir nueve o más horas hace que aumente en 1,57 veces este riesgo", explican los autores de este estudio.
Hoy no me puedo levantar
Este estudio se añade a otros análisis aparecidos en revistas como 'Sleep' que vienen a demostrar que el factor 'sueño' puede ser tan determinante en el desarrollo de una futura enfermedad cardiovascular como lo son otros tan conocidos como la obesidad o la hipertensión.
"En realidad todo está relacionado", explica el doctor José Luis Zamorano, miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y director del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. "Cuando se duerme demasiado suele ser indicador de que existe ya una enfermedad. En el caso de los problemas cardiovasculares, suelen tener un efecto bidireccional, es decir, una enfermedad conocida es la apnea del sueño que puede producir hipertensión u obesidad, entre otros factores, que también son claves para desarrollar problemas cardiovasculares. Pero, además, muchas de las personas que sufren estas enfermedades pueden tener apnea del sueño. En definitiva, es un círculo vicioso", comenta.
Para el doctor Lorenzo Silva, cardiólogo de la Unidad Coronaria del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid, lo más importante de descubrir que se duerme demasiado "es que funciona como un buen marcador de que hay algo que no funciona bien, por lo que se puede encontrar más población en riesgo", explica, aunque para la mayoría de los cardiólogos, y en cuanto al dormir se refiere, son las pocas horas de sueño su verdadera pesadilla.
"Dormir poco puede llevar a desarrollar cardiopatías, ya que esta práctica altera hormonas como el cortisol, que muchos especialistas llaman apropiadamente 'la hormona del estrés'. Ésta cambia los ritmos cardiacos generando glucemia, más lípidos y un aumento del síndrome metabólico", señala el doctor Zamorano. "Todo ello hace que una persona tenga un perfil claro cardiopático, desde enfermedades coronarias, pasando por las cerebrovasculares y, de no poner remedio, se puede hablar hasta de muerte", añade Silva.
Por ello, y recordando aquello de que 'en el término medio está la justa medida', los especialistas recomiendan entre siete a ocho horas para dormir: "Da igual que estemos en verano o no porque la calidad del descanso no es proporcional a que se duerma más o menos. Si verdaderamente no te puedes levantar de la cama, es que puede haber un problema serio", explican.